Aunque en la mayor parte del área agrícola el problema es la falta de agua, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires en diferentes zonas del NOA y NEA se registraron abundantes lluvias y la condición húmeda favorece al desarrollo de enfermedades. Por lo que el final de ciclo de la soja se ve afectado fundamentalmente por patologias como la mancha marrón, el tizón de la hoja y mancha púrpura de la semilla y la mancha en ojo de rana.
Ojo de rana en soja
Las enfermedades de fin de ciclo se inician en el último período del cultivo y se relacionan con los patógenos presentes en el cultivo y latentes en el rastrojo, además de que influyen las condiciones ambientales como lluvias frecuentes, horas de mojado foliar y temperaturas medias.
“Cuando hay características ambientales predisponentes, la mancha marrón afecta hasta un 15% del rinde”, advirtió Lucrecia Couretot, fitopatóloga del INTA Pergamino. En el caso de la mancha en ojo de rana, que se genera en áreas sojeras cálidas y requiere de temperaturas altas y humedad, las pérdidas pueden alcanzar hasta un 30%.
“Con la aparición de estas enfermedades, es importante la aplicación del fungicida, pero principalmente el uso de nuevas mezclas que son mucho más eficientes en el control”, recomienda Couretot, al mismo tiempo que destaca tener en cuenta permanentemente la eficacia de control del fungicida a utilizar, la calidad de aplicación y el seguimiento adecuado del cultivo.
Fuente: Clarín

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