Las precipitaciones registradas durante los primeros 10 días de abril permitirán revertir el estado de suelos y cultivos. Especialistas en meteorología estiman buenas perspectivas para la zona núcleo, mientras que los modelos pronostican una condición neutral durante el otoño y el invierno. 

De acuerdo con el último informe de Clima y Agua, “el escenario más probable es el de una ocurrencia de precipitaciones normales para el trimestre con una probabilidad del 45% en las provincias de la región Pampeana y San Luis”.
Mientras que, para el resto del país, la situación parece no cambiar. Los especialistas prevén, para el centro y sur de Cuyo y el Litoral, precipitaciones inferiores a las normales, mientras que, para el centro y norte de la Patagonia serán entre normales o inferiores a lo normal.
Por su parte, para el este del NOA, noreste de Cuyo y sur de la Patagonia se prevé un 45% de probabilidad la ocurrencia de lluvias superiores a las normales y con un porcentaje del 40% se indican lluvias normales para el trimestre en región Chaqueña.
Los cultivos, con posibilidades de recuperarse
Para Juan Pablo Ioele, técnico del INTA Corral de Bustos, Córdoba, “las recientes lluvias vienen a solucionar gran parte de nuestra preocupación por hacer trigo, ya que los perfiles se vienen llenando y la demanda invernal atmosférica de agua es bastante baja”.
A pesar de esto, reconoció: “no aportan respecto de los cultivos estivales, todavía sin recolectar, ya que los requerimientos de agua ya terminaron y, solamente, vienen a complicar por piso la cosecha, principalmente la soja y maíz de segunda y tardío”.
“Si bien las precipitaciones fueron dispares –mientras que en Corral de Bustos se registraron 100 milímetros en dos tormentas, Marcos Juarez no alcanzó los 30 mm– fueron sostenidas por varios días, lo que permitiría recomponer rápidamente toda la zona”.
De acuerdo con el informe, “la cosecha de los cultivos de verano avanza mientras las condiciones meteorológicas lo permiten, en cuanto a la de maíz temprano se observó una alta variabilidad en los rendimientos por hectárea, según zonas”.
Para el caso de la soja, los rendimientos, por el momento, son muy dispares. La de segunda, en su mayoría, se encuentra en la etapa de llenado de granos. En algunos casos, las heladas comenzaron a limitar este proceso.

Dejar respuesta