Así es el título de un texto que Marcela Granero de Tres Arroyos, Córdoba, publicó en su muro de Facebook explicando lo que es vivir en el campo, valorando el trabajo de sus familiares y disculpándose por no poder defenderlos ante los comentarios negativos que se hacen sobre los que viven de las actividades ligadas al sector.

Aquí la publicación completa:

Ya van varias veces que escribo sobre el tema, y hoy tengo un nudo que me ahoga y nuevamente siento la necesidad de sacar lo que siento. Mis raíces vienen del campo, mi sangre, mis sentimientos. El abuelo fue un laburante, se ganó lo que hizo a fuerza de laburo, de madrugadas a la intemperie, bajo la helada, el frío, la lluvia. Y él nos dejó un legado que por otras razones no pudimos defender, pero fueron suficientes 30 años viviendo en el campo para entender ese legado.

Y cada vez que se nombra a “los del campo” con el mismo nombre, cada vez que unifican valores para referirse de los chacareros usando adjetivos como “oligarcas”, o “mafia del campo”, no puedo dejar de recordar lo que laburó mi abuelo, mi viejo, mi hermano, hijos y familia. Con qué gusto hacíamos lo que nos habían enseñado nuestros ancestros. Recuerdo a cada uno de los vecinos solidarizándose con el otro para ganar al tiempo, a las roturas de las maquinarias. Se vienen a la mente tantos apellidos con historia campestre, y todos laburantes. En muchos casos aún siguen sus hijos, nietos cuidando esas tierras con amor, con trabajo porque el campo es tu nido, tu cuna, es el lugar donde naciste.
Hay quien dice, ¿y si es tanto sacrificio, porque no hacen otra cosa? No hacen otra cosa porque por lo general el campo trae historia, historia de familia, esa historia que alimenta el alma. Porque por lo general el campo se hereda de generación en generación y porque es un trabajo que se aprende con los primeros pasos de vida. Jugando, acompañando a tu abuelo, tu viejo, vas aprendiendo a querer la tierra, vas aprendiendo a distinguir los pájaros. Desde muy corta edad, y siempre como en un juego subís a un caballo para arrear la hacienda. Con siete, ocho años sabés que entrada la tarde tenés que ir a buscar la lechera y encerrarla para el ordeñe. Desde muy temprana edad acompañas el crecimiento del trigo. Mirás la tierra, mirás el cielo que acompañe todo el ciclo y vas atrás del carro cuando la cosechadora levanta lo producido.
El campo te enseña de clima, te enseña a leer las tormentas. Te amiga con la luna y el sol. El campo te enseña a rezar, cuando tenés las espigas en planta y vienen esas nubes blancas como algodón y vos sabés que traen piedra. Cuantas veces corrimos desesperados bajo la piedra para hacer la cruz de sal en el esquinero de la casa para que pare la piedra, para que no se lleve todo lo trabajado en el año. Cuantas veces pedimos a Dios, no nos dejes con las manos vacías. Y Dios no siempre escucha a los del campo. Bastan 10 o 15 minutos para que una tormenta se adueñe de lo tuyo dejándote sin palabras.
Y para muchos el campo es sinónimo de bienestar, de holgura. Y me prometo cada día que las palabras de ignorantes del tema no me hieran. Pienso, yo también peco de ignorante en algunos otros temas que desconozco, pero igualmente opino, entonces Marcela, pensá que esta gente hiere por desconocimiento. Pero, ¿saben una cosa? No puedo, me duele igual. Siento que están insultando a mi abuelo, a mi viejo, a mis hijos. Cada adjetivo “destructivo” para con los del campo, veo a mi abuelo con su sombrero de paja, con 38 grados de calor, con una palangana llena de agua en plena cosecha por si se venía el fuego. 

El campo no sabe de edad, ahí se trabaja desde los seis años, cada uno en lo que le da el cuerpo. Me llena de orgullo hablar con gente que se crió en el campo, porque tienen los mismos valores. Ahí no importa si tenés 100 o 3000 hectáreas, igual sos vecino, sos amigo, te das una mano. Perdón hijos por no encontrar la palabra exacta para defenderlos cuando con algunos con su voz ensucian al campo. Perdón papi, perdón abuelo.

Yo daría a esa gente que critica el campo unos cuantos millones, les daría 5 años y les diría “traeme el vuelto, y más también”. Y digo 5 años porque quizás si les doy uno justo enganchen esos años completos y los confunda más, creyendo que el campo es soplar y hacer botellas. Les doy 5 con todo el plus del campo, te mando sequía, te mando piedra, agrego inundaciones. Que se te pinchen algunas gomas del tractor, que se rompa cada 120 hectáreas alguna correa de las máquinas. Te hago subir el precio de la soja cuando estaba todo dado para el trigo y te hago valer el maíz cuando apostaste a la soja.
SOLO LE PIDO A DIOS QUE LA IGNORANCIA DE LO DESCONOCIDO NOS CIERRE LA BOCA Y NO NOS HAGA SER PORTADORES DE OPINIÓN.

16 Comentarios

  1. MUY BUENO LO EXPRESADO. TUVE ABUELOS EUROPEOS Y PADRES TIOS QUE TRABAJARON EN EL CAMPO. MI PAPÁ TUVO QUE DEJAR LA ESCUELA EN 4° PARA AYUDAR A SUS PADRES.

  2. Si la gente sabria lo que se reniega en el campo, pero lamentavlemente los que hablan no saben hacer nada las horas qwue uno tiene que estar … y de paso te ponen precio de todo uno no es dueño de nada no los escuche

  3. EXCELENTE TU CARTA, TE FELICITO POR LO QUE HACES ,PORQUE GRACIAS A TUS ABUELOS ESTE PAÍS FUE GRANDE,.
    QUE NO TE INCOMODEN LOS COMENTARIOS DE ESA GENTUZA QUE LO ÚNICO QUE QUIEREN ES VIVIR DE ARRIBA ,QUE NO CONOCEN EL SACRIFICIO CON EL QUE SE GANAN LAS COSAS , QUE LE DA LO MIMO BLANCO QUE NEGRO, QUE SON UNOS PARÁSITOS Y CUANDO LOS ESCUCHES MOSTRALES TU MANOS CURTIDADAS Y COMPARA ESAS MANOS ROÑOSAS DE RASCRCE EL CULO TODO EL DIA A ESAS MANOS CURTIDAS Y PARTIDAS POR EL TRABAJO DURO QUE EL CAMPO CONLLEVA.
    SEGUÍ ASÍ , EDUCA A TUS HIJOS DE LA MISMA MANERA QUE LO HICIERON CON TU PADRE Y HOY CON VOS , DE VOLORAR EL TRABAJO ,QUE ES LO ÚNICO QUE DIGNIFICA Y CON LO QUE SE LOGRAN LOS ÉXITOS.
    UNA VEZ MAS TE FELICITO Y OJALA SEA UNOS DE LOS MAS GRANDES PRODUCTORES DEL AGRO DE ESTE PAÍS.
    UN FUERTE ABRAZO

  4. EXCELENTE TU CARTA, TE FELICITO POR LO QUE HACES ,PORQUE GRACIAS A TUS ABUELOS ESTE PAÍS FUE GRANDE,.
    QUE NO TE INCOMODEN LOS COMENTARIOS DE ESA GENTUZA QUE LO ÚNICO QUE QUIEREN ES VIVIR DE ARRIBA ,QUE NO CONOCEN EL SACRIFICIO CON EL QUE SE GANAN LAS COSAS , QUE LE DA LO MIMO BLANCO QUE NEGRO, QUE SON UNOS PARÁSITOS Y CUANDO LOS ESCUCHES MOSTRALES TU MANOS CURTIDADAS Y COMPARA ESAS MANOS ROÑOSAS DE RASCARCE EL CULO TODO EL DIA A ESAS MANOS CURTIDAS Y PARTIDAS POR EL TRABAJO DURO QUE EL CAMPO CONLLEVA.
    SEGUÍ ASÍ , EDUCA A TUS HIJOS DE LA MISMA MANERA QUE LO HICIERON CON TU PADRE Y HOY CON VOS , DE VOLORAR EL TRABAJO ,QUE ES LO ÚNICO QUE DIGNIFICA Y CON LO QUE SE LOGRAN LOS ÉXITOS.
    UNA VEZ MAS TE FELICITO Y OJALA SEA UNOS DE LOS MAS GRANDES PRODUCTORES DEL AGRO DE ESTE PAÍS.
    UN FUERTE ABRAZO

  5. Me emocione mucho! Si que conoces de vida; si que conoces de Dios; ese es el reino del amor y del sacrificio que cada uno de nosotros deberiamos vivir y dejar a nuestros hijos . . . Dios bendiga a todos aquellos que hablan sin conocer y casuan tanto dolor y nos enseñe a cada uno a medir las palabras cuando hablamos porqur cada palabra queda impresa en el ALMA

  6. Excelente felicitaciones x tus palabras..cada minuto en el campo es sinonimo de esfuerzo…no existen los feriados horas extras , gremios , cuando la naturaleza lo pide hay que responder no importa la hora ! La gente de campo era de alma noble su palabra valia sin firma alguna. Lastima como de a pico se pierde todo …

  7. excelente comentario!! me senti totalmente identificada; me parece ver a mi viejo, montado en su caballo, perderse en la niebla…o bajo la helada. dificil, muy dificil, es tanto el sacrificio para que otros se lleven los logros….

  8. Argentina, nesecita retornar al campo, y aprender a darle el justo valor a partir de la escuela, porque ademas Argentina no es un pais industrial sino agricultor y es el gobierno quien debe ayudarlo,porque no es posible que no se pueda pagar el combustible para hacer caminar los tractores.

    se pueda pagar el combustible para hacer caminar los tractores.

  9. Marcela, soy nacido y criado en el campo y mi historia es tal cual expresan tus palabras el trabajo no en el campo no tiene dia ni horario, se trabaja de sol a sol , las cosas nos fueron tan mal que hemos tenido que salir a buscar nuevas oportunidades en la vida. Un abrazo .-

  10. Concuerdo totalmente y te comprendo en cada palabra , soy hija de un capataz de campo que vivio gracias a Dios todo lo que describis , estoy orgullosa de mi infancia de los valores que me legaron y los cuales trato de trasmitircelos a mis hijos en este mundo tan podrido que nos toca vivir !!! Hermosas palabras y daria lo que fuera por haber podido seguir mi vida en el campo un abrazo !!

  11. Soy descendiente de agricultores y digo que son la gente que merece el mayor respeto ; son la pieza fundamental de un país ; el primer engranaje de la maquinaria del bienestar general ; sin ellos no habría alimentos en las mesas ; conozco de la vida del campo y sus sufrimientos ; por lo tanto todo gobernante debería cuidar de ésa gente que son la que engrandece a la Nación , de manera que debemos reconocer todos sus sacrificios que no son pocos

  12. Es excelente el artículo. Describe con certeza y elegancia cómo se vive y lo que se siente. Cuando no llueve, o cuando puede caer granizo, las tardes de verano, buscar el agua en el aljibe. Remolcar al vecino, encajarse en el propio campo. Cuidar los animales. El taller. Los cortes de luz. Hacer la lista para la despensa. Llegar al campo en verano luego de una compra en el súper calculando tiempos por las cosas de frío. Envolver las verduras en papel de diario para que no se quemen con frío de heladera. El olor a tierra mojada. Y podría seguir. Lo de los precios no hablar de los granos ni hablar. Darle de comer a las gallinas. Cosechar las frutas del montecito. Etc etc , difícilmente alguien con leerlo lo pueda vivenciar, pero es un gran aporte a una parte de la sociedad que tiene ganas de informarse más. Muchas gracias

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