En un informe que lanzó el Grupo Interministerial sobre Buenas Prácticas en la aplicación de fitosanitarios, determinaron que en la Resolución Conjunta No 1/2018, los Ministros signatarios determinaron que las actividades de aplicación de productos fitosanitarios para la agricultura en la actividad agrícola en general deben realizarse conforme a las buenas prácticas agrícolas, sujetas a sistemas de control y monitoreo adecuados.
“Se entiende por Buenas Prácticas de aplicación de fitosanitarios al conjunto armónico de
técnicas y prácticas aplicables al uso de fitosanitarios, tendientes a asegurar que el producto pueda expresar su máxima capacidad para la que fue concebido, disminuyendo al máximo los posibles riesgos emergentes a la salud y el ambiente”, determina el comunicado.

El documento expone 12 principios para regir las políticas públicas nacionales sobre aplicaciones de fitosanitarios.

» 1. Producción sostenible: Las políticas públicas sobre el uso de productos fitosanitarios deberán asegurar una actividad productiva con cuidado de la salud de las personas, del ambiente y de los servicios ecosistémicos, y en la que se evalúe integralmente la eficiencia en el uso de los recursos.
» 2. Integralidad de la salud: Las políticas públicas sobre el uso de productos fitosanitarios deben considerar prioritariamente el cuidado integral de la salud y la gestión sanitaria derivada del uso de productos fitosanitarios tanto de los individuos directamente relacionados con su uso, como de la población en general.
» 3. Sostenibilidad ambiental: Las políticas públicas sobre el uso de productos fitosanitarios deben contemplar la capacidad de mantener la productividad y diversidad de los aspectos biológicos a lo largo del tiempo y el equilibrio entre el ambiente y la actividad humana para satisfacer sus necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras.
» 4. Rigor científico y tecnológico: Las políticas públicas sobre el uso de productos fitosanitarios deben basarse en la gestión de riesgos debidamente fundamentados y evaluados por las autoridades públicas competentes, sobre criterios e información científica y tecnológica, relevante y validada por fuentes institucionales que evidenciengarantías metodológicas de transparencia ajustadas al mejor criterio conocido hasta el momento.
» 5. Adaptabilidad: Las políticas públicas sobre el uso de productos fitosanitarios deben prever la revisión y la actualización periódica de las normas técnicas y regulatorias para adecuarlas a las cambiantes condiciones ambientales, tecnológicas y organizacionales, así como la incorporación del avance del conocimiento científico, y su evolución. Asimismo, deben alentar la innovación y adopción de tecnologías de productos y procesos que minimicen los riesgos para la salud y el ambiente.
» 6. Armonización de las políticas públicas: Las políticas públicas sobre el uso de productos fitosanitarios deben establecerse dentro de un marco normativo armonizado, previsible, eficiente y eficaz.
» 7. Interdisciplinariedad: Las políticas públicas sobre el uso de productos fitosanitarios
deben facilitar la generación y circulación de información científica y tecnológica, propiciando los aportes de distintas disciplinas.
» 8. Gestión del monitoreo: Las políticas públicas sobre el uso de productos fitosanitarios deben prever la evaluación y el seguimiento del monitoreo mediante la generación de indicadores apropiados, verificables y suficientes, que den cuenta tanto de la efectividad de la gestión de las actividades de aplicación como de los potenciales efectos directos e indirectos sobre la calidad del ambiente y la salud de la población.
» 9. Acceso al proceso de monitoreo y control: Las políticas públicas sobre el uso de productos fitosanitarios deben (i) propiciar mecanismos para que los interesados puedan participar localmente en la implementación de los sistemas que establezcan las autoridades
para el monitoreo, fiscalización y control de las aplicaciones; (ii) proveer recursos para la comunicación proactiva y adecuada al público interesado sobre los distintos aspectos  vinculados a las aplicaciones; y (iii) promover la mejora continua de las buenas prácticas como herramienta del cambio cultural en esta materia.
» 10. Responsabilidad compartida y diferenciada: Las políticas públicas sobre el uso de productos fitosanitarios deben precisar las responsabilidades de cada uno de los actores participantes en el uso de los fitosanitarios.
» 11. Complementariedad y autogestión: Las políticas públicas sobre el uso de productos fitosanitarios deben habilitar e incentivar al sector privado para que instrumenten sistemas de monitoreo, control y difusión de buenas prácticas de manera complementaria a las competencias de las autoridades públicas.
» 12. Planificación territorial: Las políticas públicas sobre el uso de productos fitosanitarios deben precisar, en el marco delordenamiento ambiental del territorio, los criterios para establecer los resguardos especiales de las zonas sensibles, y para definir estas áreas en torno a las cuales se deben establecer zonas de amortiguamiento, con requisitos especiales para las aplicaciones, fundados en los principios arriba establecidos y debidamente específicados.

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