18 de marzo de 2020

Se trata de la mosca del tallo de la soja, que se constituye en el primer registro de esta especie en soja en Argentina.

La mosca, es un díptero que pertenece a la familia Agromyzidae (Melanagromyza sojae) y está ampliamente distribuida en Asia, de donde es originaria, como también en Rusia, Australia y España, causando daño al cultivo de soja. En los últimos años, también fue confirmada su presencia en Brasil y Paraguay. En 2019 se reportaron daños en el cultivo de garbanzo en el norte de Córdoba.

La mosca del tallo de la soja puede reducir el diámetro del tallo, la altura de la planta y la distancia de los entrenudos. También, es posible observar un engrosamiento en la base del tallo. En la fase reproductiva de la soja, podría observarse una reducción en el número de vainas. Explica el informe elaborado por Marcia Trossero, Sebastián Zuil y Jorge Frana del INTA Rafaela.

Consideraciones de manejo

No se recomienda ninguna práctica de control químico sobre los lotes de soja. “En manejo integrado de plagas, la no acción es la mejor acción ante el desconocimiento”, resaltaron.

Ante cualquier duda es recomendable enviar muestras al Laboratorio de Entomología de la EEA Rafaela INTA y/o Agencia de Extensión Rural más próxima a su localidad. La muestra a enviar debe contener plantas que presenten síntomas, colocadas en bolsas de polietileno y acercarlas a INTA o a instituciones de investigación especificando: Fecha de recolección y nombre del colector; variedad y estado fenológico, fecha de siembra, labores culturales, cultivo antecesor, ubicación geo-referenciada del lote y toda información adicional que se considere importante.

Fuente:  El litoral de Santa Fe

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