5 de junio de 2020

En las últimas décadas, la simplificación de los sistemas productivos, la intensificación de la producción agrícola y ganadera, como así también la expansión de la frontera agrícola sobre bosques nativos, afectó la calidad de los suelos, la biodiversidad y la provisión de servicios ecosistémicos.

Frente a este contexto, técnicos del INTA identificaron ambientes muy degradados en un mapa, en el que, además, proponen diversas estrategias de restauración para volverlos productivos, de un modo sustentable. Un aporte destacado en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente.

Para Carolina Sasal –especialista en recursos naturales del INTA Paraná, Entre Ríos– resulta “clave” producir en armonía con el ambiente. “Con una mirada proactiva y positiva, buscamos implementar diversas estrategias de remediación que nos permitan recuperar la productividad de aquellos ambientes muy degradados de nuestro país por el uso agropecuario, extractivo o social”.

En esta línea, detalló: “Presentamos un mapa, disponible en una plataforma online, en el que identificamos problemas ambientales y proponemos su restauración ecológica mediante estrategias de gestión para recuperar sus servicios ecosistémicos y su productividad”.

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Los íconos rojos se refiere a los suelos degradados por actividades extractivas; los verdes son degradados por bosques nativos (ya sea por deforestación, incendios, corrimiento de la frontera agrícola o erosión); y los amarillos por contaminación (daño en suelos y cursos de agua por contaminación con nutrientes, plaguicidas, metales pesados o fármacos veterinarios).

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