11 de septiembre de 2020

Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), “se estima una intención de siembra de soja 17,3 millones de hectáreas, lo que resulta en un incremento de casi 0,6% respecto del año pasado”, por lo tanto “se proyecta una cosecha de 50 millones de toneladas”, es decir 400.000 toneladas más que la campaña 2019/20.

Con respecto a la campaña de trigo, tras un agosto deficitario de agua y con un mes de setiembre con lluvias en el centro este del país, que han dejado entre 10 y 50 milímetros, el trigo cumple con sus etapas de macollaje, encañazón y espigazón.

“Mientras tanto, el déficit hídrico se agrava en el oeste y norte del país. Los lotes de trigo de la provincia de Córdoba y Chaco son las provincias más afectadas. Las lluvias de la semana pasada alcanzaron en Córdoba los departamentos de Marcos Juárez y Unión. Aun así, se estiman allí 500.000 hectáreas en condiciones regulares y 200.000 malas, con necesidades de lluvias urgentes. En Chaco hubo algunos milímetros la semana pasada, 7 milímetros en la zona de Gancedo. Hacia el sur los acumulados fueron mayores, pero el cultivo está muy avanzado, sin desarrollo, muy sufrido por las heladas y tapado por las malezas. En algunos lotes proyectan 5 quintales, en otros algo más. De todas se estiman 50.000 ha muy afectadas a punto de darse por pérdidas”, alertó.

En el sur de Santa Fe, tras las lluvias, muchos lotes que se daban por perdidos seguirán su ciclo pero la muerte de macollos y las cantidad de espiguillas por metro cuadrado están muy lejos de las que se planeaban. La capacidad de recuperación de rinde está muy limitada.

Las provincias de Entre Ríos, y sobre todo Buenos Aires resultaron favorecidas por las últimas lluvias y se perfilan con un potencial muy bueno en términos de rinde.

En el resto del país, el comportamiento de las lluvias en los próximos quince días será determinante para evitar que las pérdidas se incrementen.

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